martes, 14 de octubre de 2008

" Siempre temi perder la felicidad. Un mes después, un año después, me dejaria. Si no era un año, serian dos o tres. La muerte es el único valor absoluto en el mundo. Basta perder la vida, para no perder nunca mas nada. Envidiaba a los que podian creer en Dios, y desconfiaba de ellos. Me parecia que trataban de mantener su valor con una fábula sobre lo inmultable y lo permanente. La muerte era mucho mas cierta que Dios, y con la muerte, ya no existiria la posibilidad diaria de que el amor muriera. Se disiparía la pesadilla de un porvenir de tedio o indiferencia. Nunca hubiera podido ser pacifista. Matar a un hombre me parecería concederle con seguridad un beneficio inconmensurable. La gente amaba siempre, en todas partes, a sus enemigos. Solamente perservaban a sus amigos, los preservaban para el dolor y la vaciedad."


Graham Greene: "El americano impasible"